Los problemas de salud conductual son socialmente relevantes.

A lo largo de los años, los analistas del comportamiento que trabajan en campos aplicados han desarrollado intervenciones para gran variedad de problemas de comportamiento socialmente relevantes. Se considera a un problema socialmente relevante si tiene «importancia asignada para las personas y la sociedad” (Baer, Wolf & Risley, 1968), entre ellos se encuentran los llamados problemas de salud mental (Woods, Miltenberger & Carr, 2006). Independientemente de que estos problemas hayan sido caracterizados mentalista o fisiológicamente, se pueden identificar como patrones de comportamiento topográficamente descritos que pueden ser objeto de estudio por parte de analista del comportamiento aplicado (Baer, Wolf & Risley, 1987) y reconocerse como “problemas de salud conductual” (Follette, Bach & Follette, 1993).

Análisis del comportamiento clínico. 

El análisis del comportamiento clínico engloba las aplicaciones del análisis del comportamiento a presentaciones de salud conductual que interfieren con la calidad de vida y un analista del comportamiento clínico profesional es un psicólogo clínico que implementa estrategias consistentes con una epistemología conductual y basadas en principios emergentes del análisis experimental de la conducta (Darrow et al. 2021). Desde esta perspectiva, los problemas clínicos son considerados patrones de comportamiento moldeados históricamente que incluyen conflictos de contingencias en sus circunstancias actuales (Goldiamond, 2022).

Acorde a Darrow et al. (2021), el perfil del analista clínico profesional implica tener bases sólidas en análisis del comportamiento pues estos son los lentes conceptuales desde los que interpreta los problemas conductuales y sus soluciones, formación de posgrado en psicología clínica que le provea de las competencias ético y profesionales demandadas para ese ejercicio profesional, y supervisión y capacitación continua que le auxilien para ofrecer el mejor cuidado posible a los usuarios de sus servicios profesionales. Con relación a sus competencias profesionales, el analista clínico debe ser capaz de hacer un diagnóstico nomotético tipo DSM o CIE y tener conocimientos de clinimetría y constructos latentes de uso común en psicología clínica; realizar un diagnóstico o evaluación funcional fundamentado en conocimientos sólidos de dimensiones funcionales (Follette, Naugle & Linnerooth, 2000) y estrategias de intervención basadas en principios empíricamente sustentados (p.ej. Chambless & Ollendick 2001; Keplac et al. 2012); fluidez en la evaluación de la conducta verbal y control de estímulos emergente; conducción de un proceso orientado en principios (Eubancks & Goldfried, 2019). Finalmente, los analistas clínicos también deben poseer repertorios interpersonales y de tolerancia al malestar. 

Los analistas clínicos sitúan la «viabilidad» del comportamiento en congruencia con sus objetivos valiosos a largo plazo como foco de la intervención y adoptan un enfoque de intervención constructivo caracterizado por una orientación centrada en soluciones que parte de las competencias del usuario y se sirve de la modificación del ambiente (Williams, 2002); para lograrlo, utilizan tanto estrategias desarrolladas en el marco de la terapia y modificación de conducta como provenientes de otras tradiciones de la psicología clínica reinterpretadas desde los conceptos del análisis del comportamiento (Follette & Darrow, 2014), pudiendo adoptar una perspectiva tópica o sistémica (Layng et al. 2022). Muchas terapias cognitivo conductuales contemporáneas como la activación conductual, psicoterapia analítica funcional, terapia de aceptación y compromiso, manejo de contingencias, terapia de resolución de problemas y terapia conductual dialéctica dependen de una sólida base en análisis del comportamiento para implementarse con fidelidad y sus estrategias son de uso común para el analista clínico (Darrow et al. 2021).

Desafíos del análisis del comportamiento clínico para integrarse en la práctica psicológica clínica.

Augustson (2002) señaló desafíos y oportunidades significativos para integrar al análisis clínico en la práctica psicología clínica. Entre los desafíos señalados se encuentran la falta de diálogo entre los analistas del comportamiento académicos aplicados, presiones económicas que afectan la práctica clínica ligados a la necesidad de definir guías de práctica y tratamientos basados en evidencia. Entre las oportunidades está su solides teórica y empírica que permite hacer revisiones conceptuales y tecnológicas para el beneficio de la psicología clínica y para permitir su integración en escenarios de enseñanza e intervención tradicionales.

autor

Michel A. Reyes Ortega

Miembro fundador FeMACCC

Referencias.

Augustson, E. M. (2002). An overview of some current challenges within the field of clinical behavior analysis. The Behavior Analyst Today, 3(3), 265–269.

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FEMACCC

La Federación Mexicana Auditora y Certificadora de Clínicos Conductistas somos una agrupación de asociaciones y sociedades de la salud de diversas regiones de la república mexicana interesadas en la ciencia, filosofía, la enseñanza y la aplicación del análisis de la conducta.